xpb – INVENTARIA

más grandes por dentro que por fuera

Archivo para 350

20 años “dando guerra” (1988-2008)

Esta es mi segunda RD, que adquirí de ocasión en el 95. Es como La Sagrada Familia de Barcelona, nunca esta “acabada del todo” y siempre hay algo que retocar o pulir.

Anuncios

Carrera de subida en cuesta con mi vieja YAMAHA RD-350, allá por el 91

La subida en cuesta a Sant Pere de Rodes (Girona) con mi vieja YAMAHA RD-350, fue toda una experiencia de la que tengo un grato recuerdo, y aquí un pequeño resumen en imágenes.

Como anécdota decir que la subida nocturna no me fue mal (quizás porque éramos pocos los inconscientes en subir a “oscuras”) y me clasifique segundo; después nos llegaron noticias de que algunos espectadores con “intoxicación etílica”, se dedicaron durante la prueba y al amparo de la noche a arrojar objetos diversos al asfalto, se supone que para dar “más espectacularidad” al asunto.

La organización nunca más programo una carrera nocturna.

Al final de la cinta aparecen dos buenos amigos y compañeros de “piques” de aquellos años: Juan Carlos del Barrio (también participo), y Pere Junca.

(lo de “viuda” es un mote a ese modelo de YAMAHA)

YAMAHA RD 350: Pasión por las carreras

En el club deccla dedican tiempo y pasión por las motos clásicas; organizan carreras y eventos para todo aquel que quiera sacar su “vieja” moto y pasar el día entre amigos. Desde el principio la Copa RD 350 sorprendió a todos con un notable éxito de participación.

La RD 350 necesita para mantenerse en forma de un constante cuidado, ya que fue creada para correr mucho y durar poco. Sus credenciales son: aceleraciones “turbo”, neumáticos de “alambre”, manchas de aceite por doquier y una sensación de acabar besando el suelo en cualquier momento. No en vano fue apodada en su momento como la “viuda”.

Gracias a aficionados y clubes aún podemos disfrutar de estos “bichos”, que nos apasionan con su característico sonido, y nos impregnan con el inconfundible aroma que desprenden sus humeantes escapes.

Saludos de un “motardon”

 

Todo empezó con 12 años y una vieja Gimson 65cc que me regalaron, con la que mi padre me dejaba circular por un camino de carros yendo y viniendo.

Dos marchas en el puño izquierdo y un aro roto en el pistón, que descubrí tiempo después cuando aprendí a desmontarla.

Ahora con 37 años aún la recuerdo con cariño y ojalá la hubiera conservado. Desde ese momento y hasta hoy no he parado prácticamente de montar en moto, intentando aprender y mejorar.